Reducción del estrés en gatos que viven en un entorno doméstico

Sarah Heath BVSc DipECVBM-CA CCAB MRCVS


Behavioural Referrals Veterinary Practice,
10 Rushton Drive, Upton. Chester England CH2 1RE
heath@brvp.co.uk

 

Introducción
En un entorno doméstico se comprometen muchos sistemas comportamentales felinos naturales y los gatos se encuentran viviendo en grupos de individuos no emparentados, obligados a compartir recursos importantes y sin tener la oportunidad de esconderse o refugiarse de situaciones de conflicto potencial. Además, sus compañeros humanos plantean exigencias sociales que serían muy extrañas según su comportamiento natural y a menudo no les facilitan el desarrollo de muchos de sus instintos básicos. Estas restricciones del comportamiento normal generan estrés y tensión en nuestros compañeros felinos, y en muchos de los casos de problemas comportamentales descritos el conocimiento de la etología felina no solo cómo y por qué se generan los problemas más habituales sino que nos ofrecería métodos prácticos de abordaje de los mismos. Además, cada vez sabemos más de la importancia del estrés en la generación y progresión de problemas médicos, con lo que la adaptación del gato doméstico a su entorno tanto como sea posible es un elemento importante de medicina preventiva.

 

El desafío de los hogares con más de un gato
En los últimos años, los gatos han ganado popularidad y ha aumentado el número de hogares con más de un gato. En alguno de estos hogares hay parejas de hermanos, madres y su descendencia y otras combinaciones de individuos relacionados, pero en muchos casos no existe tal base de la comunidad felina y se espera que los gatos convivan con otros felinos desconocidos y extraños. A menudo, los propietarios han conseguido sus animales de compañía uno a uno y, cuando surgen problemas de agresividad entre gatos en el hogar se muestran consternados y perplejos por la situación. Sin embargo, el comportamiento felino natural no proporciona base alguna para la tolerancia entre felinos no emparentados y, aunque es indudable que la elevada proporción de castraciones en la población doméstica reduce la hostilidad entre extraños y favorece la posibilidad de integración, no la asegura. En algunos casos, la agresividad entre compañeros de casa puede manifestarse en forma de confrontación física clara y el veterinario tiene que atender a gatos con orejas rasgadas y heridas punzantes que lo demuestran, pero la tensión entre gatos también puede conllevar signos más sutiles de malestar y puede generar un estrés de baja intensidad que, a su vez, contribuye en la generación de problemas comportamentales obvios tales como marcaje en casa y un acicalamiento excesivo, pero que también puede ser un factor en trastornos médicos como la cistitis idiopática felina.

 

Presión de los gatos cercanos
Los hogares con más de un gato no son la única resultante de la mayor popularidad de los gatos sino que las tensiones sociales con los gatos del vecindario también se han incrementado gracias al aumento de la densidad poblacional en las áreas urbanas. En condiciones asilvestradas, el tamaño de los territorios felinos y la densidad de habitantes de esta especie vienen determinados por la disponibilidad de recursos vitales tales como alimentos y refugio, pero en condiciones domésticas, cada gato los tiene asegurados por su propietario, por lo que áreas geográficas relativamente pequeña pueden acoger un número relativamente elevado de gato sin que haya problemas obvios. No obstante, estas poblaciones suelen ser inestables y cualquier desafío a su estabilidad, tal como la introducción de un nuevo individuo, puede causar niveles importantes de agresividad entre gatos y aumentar los problemas de comportamiento relacionados con el miedo en muchos individuos.

 

Demandas de los humanos a sus compañeros felinos
Sin duda, el aumento de las poblaciones felinas tanto dentro como fuera de los hogares influye sobre la incidencia y naturaleza de los problemas comportamentales en la población felina doméstica, pero otro factor importante a tener en cuenta es el efecto de las expectativas cambiantes de los humanos respecto del comportamiento de su mascota ideal en tiempos modernos. Uno de los motivos de la popularidad de los gatos es su relativa independencia y su capacidad para atender a sus propias necesidades, pero mientras que a la mayoría de los propietarios les basta con saber que su gato se las apaña mientras ellos están en el trabajo, también esperan que el gato les proporcione compañía e interacciones sociales cuando llegan a casa. Este deseo de entablar interacciones de baja frecuencia pero elevada intensidad con los gatos genera retos muy específicos puesto que el patrón normal de las interacciones felinas es el de una comunicación muy frecuente pero de baja intensidad. Esta diferencia fundamental en el abordaje de las interacciones sociales conlleva la generación de tensiones inevitables, por lo que la educación del propietario sobre las restricciones ineludibles del comportamiento natural de los gatos es fundamental. Sabiendo que la estrategia primaria de defensa de los gatos es la huída, no es difícil entender por qué el hecho de levantarlos y sujetarlos son tan potencialmente intimidatorios, por lo que deberían incorporarse períodos de levantamiento, sujeción suave y caricias por todo el cuerpo en los programas de manejo temprano de los gatitos. Incluso habiendo realizado esto de forma efectiva, es importante respetar el comportamiento natural del gato y mantener la sujeción altamente restrictiva bajo mínimos, aprendiendo en su lugar a responder al comportamiento de bienvenida y a usar las interacciones verbales para potenciar la relación.

 

Presiones del entorno doméstico
Además de los efectos derivados de otros gatos y las personas, el entorno doméstico genera restricciones concretas que dificultan aún más los comportamientos felinos naturales. La integración satisfactoria de los gatitos en un hogar típico es algo que requiere cierto grado de preparación. Después de todo, las experiencias auditivas y visuales derivadas de la presencia de humanos no son aquella para las que los gatos están preparados de forma innata y, a pesar de que las influencias genéticas ayudan a marcar cómo responden los individuos a las novedades y desafíos en la edad adulta, la exposición apropiada a un amplio abanico de estímulos durante las etapas tempranas de estructuración del comportamiento también será crucial para asegurar que el gato dispone de un marco amplio de referencias con las que comparar sus experiencias posteriores. Sin duda, en los gatitos que disfrutan de un atrevimiento innato, un entorno temprano variado y una estimulación mental y física progresivas en la vida adulta sacarán el máximo provecho de la diversidad del entorno doméstico y tendrán menos posibilidades de manifestar comportamientos que dificulten su vida como compañía de los humanos.

 

Implicaciones médicas del estrés ambiental
Además de las potenciales consecuencias comportamentales del estrés crónico para el gato doméstico, es importante tener en cuenta el juego que se establece entre la presión emocional y los síntomas físicos. Hoy en día se ha probado que los factores emocionales tienen un papel central en el trastorno conocido como cistitis idiopática felina y que los gatos que la sufren presentan anomalías en cuanto a la respuesta al estrés. Además, existe una concienciación creciente sobre el efecto del estrés crónico en la función inmunitaria y la vulnerabilidad posterior en lo referente a infecciones y sobre el efecto del estrés no resuelto en situaciones médicas específicas tales como el síndrome felino de dolor orofacial, la hiperestesia felina y la diabetes mellitus. Por lo tanto, la provisión de un entorno social y físico compatible con el comportamiento felino natural no solo es esencial desde un punto de vista profiláctico en términos de comportamiento sino que también debería considerarse importante en la prevención de alguno de los trastornos más importantes de la medicina interna felina.

 

Modificación del entorno para minimizar el estrés felino
El estudio de la naturaleza de los territorios felinos ayuda a resaltar las cualidades que los gatos valoran y demuestra la importancia de aspectos tales como la privacidad, variedad y la higiene en un contexto felino. La necesidad de acceso a un espacio vertical no solo tiene aplicación en un escenario con varios gatos sino también en los hogares con un solo gato, por lo que la provisión de escondites elevados es importante para atenuar el miedo y la ansiedad en el hogar. La imposibilidad de cumplir con las estrategias naturales de defensa de los gatos, huída y escondrijo, puede llevar a los gatos a sentirse amenazados y aumenta el riesgo de desarrollo de problemas relacionados con un comportamiento agresivo, pero también puede causar un estrés crónico que se manifiesta en forma de acicalamiento e ingestión de alimento exagerados. Los cambios sencillos en el hogar como la provisión de camas para radiadores y en lo alto de los armarios pueden marcar una diferencia notable en la calidad del entorno desde la perspectiva felina y, en situaciones en las que la ansiedad está causando cambios obvios en el comportamiento, la colocación de un difusor de feromonas también resultará beneficiosa (Feliway®).

 

Cambios en los patrones naturales de alimentación
La provisión de un acceso directo no escondido a recursos es un aspecto importante de la existencia felina y es igualmente importante en hogares con un solo gato o varios. Para conseguirlo en cuanto a la comida, lo recomendable es adoptar una política de alimentación a voluntad más que adherirse a un sistema rígido de dos comidas al día porque tiene más relación con las rutinas naturales de alimentación de los gatos y con su anatomía y fisiología. Después de todo, el comportamiento de caza es una actividad que lleva su tiempo, y los gatos salvajes realizan entre 100 y 150 ataques de cacería a lo largo de un período de 6 a 8 horas. Estos ataques derivan en comidas relativamente pequeñas, y es interesante notar que el comportamiento de caza en gatos tiene un éxito relativamente bajo, con solo un 10% de los ataques con logro de una presa que pueda consumirse. Por consiguiente, la relación entre la energía gastada y la consumida es elevada, lo que conduce a un sistema natural de control del peso muy efectivo. No obstante, en un entorno doméstico en que se proporciona comida sin necesidad de esfuerzo por parte del gato, es probable que se altere la relación entre el ingreso y el gasto de energía y que aparezcan problemas de control del peso. Además, la tendencia de proporcionar alimento dos veces al día sobrepasa la capacidad digestiva relativamente pequeña del gato y hace que los gatos no puedan comer todo su alimento de una sola sentada. Este comportamiento es visto por los propietarios como un signo de falta de felicidad de su gato y a menudo acaban eligiendo una dieta más palatable y más densa en energía. Esto no solo aumenta la tendencia del gato a esperar una opción más palatable sino que altera aún más el equilibrio entre la energía ingerida y la gastada y supone un verdadero riesgo de inducción de problemas de obesidad.

 

Provisión de ejercicio físico y mental adecuados
Asegurar que el gato gata suficiente energía mental y física durante el día no solo es importante en términos de control del peso sino también en términos de mantenimiento de un buen estado físico y mental. Los gatos están diseñados para participar en cursos breves de actividad consumidora de energía, a menudo relacionados con el comportamiento predatorio, y alternarlos con períodos importantes de descanso y relajación. El no poder proporcionar oportunidades para esta actividad no solo es un factor de predisposición a problemas obvios del comportamiento sino que contribuye a la posibilidad de problemas relacionados con la frustración y aumenta el estrés felino por no haber podido dar salida a respuestas emocionales.

 

Provisión de las preferencias felinas en cuanto al retrete
La higiene es uno de los aspectos importantes de un territorio felino natural, y su manera tediosa de enfocar la cuestión del retrete es uno de los aspectos más positivos del comportamiento felino para muchos propietarios. El hecho de ya estar educados en cuanto al uso de retrete cuando llegan a casa y tienen unas pocas semanas de vida es algo que la gente ve como atractivo. No obstante, esta reputación por la limpieza deriva en grandes expectativas y es importante darse cuenta que la provisión de unas instalaciones de retrete adecuadas es un prerrequisito para que haya un comportamiento aceptable y apropiado. Cuando van a prepararse las instalaciones para que los gatos orinen y defequen en los confines del hogar, es importante asegurar que la localización proporciona las cualidades que un gato busca para la letrina en el gran espacio exterior y que es importante proporcionar un grado adecuado de intimidad. En condiciones naturales, los gatos hacen sus necesidades en la periferia del territorio, lejos de otros recursos tales como puntos de alimentación y áreas de descanso, y eligen localizaciones en las que no van a ser molestados. Por lo tanto, los retretes de interior también deben ofrecer intimidad y deben evitarse los lugares que harían que el gato fuera más vulnerable o forzar la proximidad a otros recursos.

 

Conclusiones
La creciente popularidad del gato como animal de compañía ha causado una alteración significativa en el papel que se espera que tenga en la sociedad humana y, mientras que la mayoría de los gatos se adaptan bien al desafío, otros encuentran difícil ajustarse a las restricciones de la vida doméstica. La reducción de las discrepancias entre las necesidades felinas y las expectativas humanas es, por lo tanto, fundamental para que los gatos se encuentren cómodos en su papel de animales de compañía y si desean evitarse las manifestaciones físicas y comportamentales del estrés felino.

Lecturas recomendadas

Bradshaw J W S (1992) The Behaviour of the Domestic Cat Published by CAB International

Turner D and Bateson P (Eds) (2000) The Domestic Cat – The Biology of its Behaviour Published by Cambridge University Press

Heath S (2000) Why Does My Cat….? Published by Souvenir Press

Heath S (2005) Behavioural Problems and Welfare in Rochlitz I (Ed) Welfare of Cats Published by Springer

Lansberg G, Hunthausen W and Ackerman L (2003) Handbook of Behaviour Problems of the Dog and Cat Published by Butterworth Heinemann

Robinson I (1995) The Waltham Book of Human Animal Interaction Published by Pergamon Press

Overall K (1997) Clinical Behavioral Medicine for Small Animals Published by Mosby